martes 23 de junio de 2009

Noción vs. nación

El pasado mes de mayo quien escribe estas líneas tuvo la oportunidad de acudir a uno de esos actos culturales tan poco prodigados en la sociedad actual, más si cabe en ciclos económicos de constantes en caída libre. Ya se sabe, periodos de este tipo siempre provocan que las actividades culturales, ineludibles estribos para la colectividad a juicio del que esto escribe, sean el primer fundamento social que se sacrifica, deduciéndose que su inmolación supone un mal menor. Lamentablemente, no queda sino la resignación. Pero vamos al lío.
Decía que el acto se celebró el 11 de mayo, en el Aula de Caja Extremadura sita en la calle Clavellinas de Cáceres, cerrando el ciclo de conferencias Diálogos ibéricos que se inició allá en enero de 2007 con la inestimable presencia del que fuera presidente de la República de Portugal entre 1996 y 2006, Jorge Sampaio. Desde entonces se han celebrado diferentes ponencias con personalidades de uno y otro lado de la divisoria rayana, abordando temas concernientes por igual a España y Portugal en claves políticas, sociales, económicas y culturales, ya fuera en retrospectiva histórica o referentes a la más inmediata actualidad. La conferencia de aquel día llevaba por título El Iberismo: un viejo proyecto para unificar la Península y fue impartida por José Antonio Rocamora, profesor de la Universidad de Alicante y diestro conocedor de la materia.
Esta veterana (pero no caduca) proposición con poco más de dos siglos de existencia se apoya en una doctrina unionista que pretende, con las múltiples variantes políticas a las que podría dar paso, la consecución de la península como un ente territorial con identidad nacional. Porque no nos engañemos: tal y cómo abrió el conferenciante su exposición, "cuando hablamos de Iberismo hablamos de nacionalismo". Las pretensiones iberistas poseen los mismos caracteres que cualquier otro movimiento de tendencia nacionalista nacido en los siglos XVIII y XIX, donde surgen, por mucho que le pese a tanto "revisionista" (horrible palabra para horrible acepción).
Cualquier otro uso del concepto de nación tiene un mero carácter propagandístico, cuyo valor no cabe plantear científicamente. No puede decirse que no hayan existido antes otras formas políticas de vida en comunidad, aunque cabe señalar que sus principios de fusión han presentado una intensidad que difícilmente puede asemejarse al que nos ocupa.
Lo que me interesa resaltar brevemente es la vigencia que en la sociedad actual, a escala planetaria, aún poseen las tendencias nacionales y sus postulados fundamentales. No tenemos porqué dirigir nuestra mirada a la política para observar esa plena vigencia de la que hablo, nos rodea machacona e inconscientemente. Echémos un ojo a la Copa Confederaciones que se está disputando durante estos días, o a cualquier otro torneo futbolístico tipo Mundial o Eurocopa; son competiciones deportivas que sin darnos cuenta están reflejando unos ideales de fuerte arraigo nacional, aunque sean a modo de tópicos; véanse los titulares y las viñetas de humor grafico que aparecen en los diarios deportivos el día después de un partido, con alusiones del tipo "España toreó a Francia", por poner el primer ejemplo que se me viene a la mente. Es cierto que no es un nacionalismo llevado a la exageración, que conlleve la afirmación de la superioridad de un país sobre otro, pero la identidad nacional subyace en nuestro inconsciente en forma de empatía con aquellos que están disputando el encuentro; hay que reconocer que todos nos sentimos orgullosos cuando nuestro país, o mejor dicho, cuando aquellos que "nos representan" deportivamente en una "selección nacional" (fijémonos en los términos que se utilizan comúnmente) consiguen algún título.
Algo semejante ocurre con la enseñanza de la Historia en nuestros colegios, institutos y universidades, concebida como "historia de las naciones". Si no, abramos cualquier libro de texto de esta materia utilizado por los estudiantes durante su formación académica y comprobaremos que comprende historias nacionales, a lo sumo occidentalistas, pero con predilección por las anteriores. En este sentido, hace un par de años la canciller alemana, Angela Merkel, propuso a la Unión Europea la conveniencia de que todos los países miembros adoptaran un mismo libro de texto que versara sobre la historia de Europa. Es fácil deducir la perspectiva histórica desde la que estaría enfocada esta "historia común", a todas luces europeísta. Es comprensible la intención de la canciller: superar las "historias nacionales" en favor de una "historia supranacional". Sin embargo, en el fondo la pretensión última de este cambio en la enseñanza de la Historia es el mismo que el actual, pero ampliando el espacio geográfico a la "supranación" europea.

No debería resultar escandaloso decir que todas las entidades políticas colectivas son objetos construidos en momentos históricos concretos y fruto de condiciones históricas determinadas. La nación es sólo la respuesta que las sociedades nacidas de las convulsiones del Antiguo Régimen dan al problema de la identidad, lo que en un principio y durante largo tiempo se denominó patria y que desde entonces quedó convertida en nación. Las naciones no son por tanto realidades objetivas, sino invenciones colectivas, por muy dura que pueda parecer la frase; no el fruto de una larga evolución histórica, sino el resultado de una relativamente rápida invención histórica. Todas, no se nos olvide.


lunes 9 de marzo de 2009

"...en gracia y merced..." (II)

Prometí recoger la resolución definitiva del pleito y aquí está:

El Periódico Extremadura (07/03/2009): "Una sentencia falla que la torre de los Púlpitos es del ayuntamiento"
Hoy (07/03/2009): "La Torre de los Púlpitos es de los cacereños"


(Artículo de El Periódico Extremadura)

La alcaldesa, Carmen Heras, anunció ayer que el juzgado de instrucción número cuatro ha dado la razón al ayuntamiento en el proceso que mantenía con una parte de la familia Mayoralgo por la propiedad de la torre de los Púlpitos, que es una de las mejor conservadas del recinto amurallado. Según la regidora cacereña, el juzgado considera en su sentencia que la torre es propiedad del ayuntamiento y que la familia Mayoralgo solamente tenía una cesión de uso, informó Europa Press. La alcaldesa aludió a este asunto durante una comparecencia pública para la presentación de un programa de colaboración con La Caixa para fines sociales. La resolución del juzgado se puede recurrir.

El proceso judicial por la propiedad de la torre de los Púlpitos tiene dos fechas: el 6 de octubre del año 1764, cuando el ayuntamiento acordó la cesión del uso de la torre de los Púlpitos a la familia Mayoralgo, y el 28 de febrero del 2004, cuando la comisión municipal de gobierno del ayuntamiento acordó anular el acuerdo de cesión de la torre y recuperar su uso. La familia Mayoralgo fue la propietaria hasta 1992 del inmueble de la plaza de Santa María que lleva su nombre y que ahora es la sede de Caja Extremadura. El acceso que tenían a la torre era desde este edificio.

La familia Mayoralgo, que ha tenido en el historiador y abogado José Miguel de Mayoralgo y Lodo al principal valedor de esta tesis, ha argumentado que de la cesión de uso se derivaron otros derechos de la familia Mayoralgo sobre la torre de los Púlpitos.

Según se especificaba en un informe que se presentó para hacer valer ese argumento, con el paso del tiempo se generó para la familia "un derecho imprescriptible para el disfrute de la torre". Este estudio lo elaboró un catedrático de Historia del Derecho y provocó que el consistorio encargarse otro informe pericial que redactó Francisco Javier Pizarro, profesor de la Universidad de Extremadura.

Una de las condiciones especificadas en la decisión municipal de 1764 era que la cesión de uso de la torre se concedía en gracia y merced con la excepción de que ese derecho volvería al consistorio en caso de guerra. Según comentó ayer Pizarro, en el acuerdo de 1764 se especificaba que la torre revertiría al municipio en los tiempos y los casos de guerra que se le ofrezcan y que esto no se debía interpretar como que solo se devolvería en un caso de conflicto, sino que con el término tiempo se precisaba que esta devolución se produciría en el momento que el ayuntamiento lo considerase necesario.

El profesor de la Uex se refirió a otras razones, y comentó que la cesión que se hizo en el siglo XVIII fue "de un uso como derecho de vista" para los espectáculos que entonces se celebraban en la plaza. "La propiedad de un derecho de vista no implica la propiedad del edificio", indicó.

Pizarro recordó que además la torre es parte del patrimonio de la ciudad y llamó la atención sobre el hecho de que el palacio de los Mayoralgo se vendiese en el año 1992 sin la torre, un inmueble que era por donde se accedía a la atalaya de los Púlpitos.

La explicación de José Miguel de Mayoralgo fue que cuando se vendió el edificio se segregó la torre y el arco para a continuación donar estos bienes a Cáceres y que no se aceptó por el consistorio.

Cuando el gobierno municipal decidió en febrero del 2004 resolver la cesión del uso y recuperar la torre fue con el propósito de ampliar el proyecto para la visita a torres y murallas, como parte de un plan de fomento del turismo. Ya se había abierto Bujaco y se pretendía prolongarlo hasta los Púlpitos. Parte de este proyecto se sigue desarrollando ahora con la próxima apertura de la torre del Horno.

lunes 26 de enero de 2009

Obama wins & Obama song

Que nadie se lleve a engaño con el título que le he puesto a la nueva entrada. No quiero hablar de las grandes esperanzas que Obama ha dado al mundo, del hecho de ser el primer presidente negro de la Historia o del discurso que pronunció en la toma de posesión del cargo (lapsus linguae incluido). Para eso ya existen millones de blogs, webs y artículos periodísticos en los que se pueden consultar sus palabras, estudiadas a conciencia por analistas que saben más del tema que yo.
La razón que me motiva a escribir estas líneas es simplemente una apreciación personal: Obama es un tipo que me cae bien. No sé como plantará cara a partir de ahora a los diferentes retos que tiene por delante, numerosos y complicados de resolver, sin duda el mayor de ellos tomar las riendas de un país que día tras día pierde esa hegemonía mundial que había mantenido durante el siglo XX. Lo que sí es seguro es que carisma, iniciativa y sobre todo temple no le faltan: no debe haber muchos hombres que se muestren con unos nervios de acero y con una naturalidad propia de alguien que se encuentra en una reunión de amigos el día que toma posesión del cargo de presidente de los Estados Unidos ante los ojos de la suma universal humanal (el Mundo, con mayúsculas).
A continuación dejo un vídeo con una canción que machaconamente me persigue allá dónde voy: "Obama Song Spanish Reggaeton".


sábado 20 de diciembre de 2008

Exposición "La Gran Guerra en imatges (1914-1918)"

El Palacio Real de Madrid ha custodiado hasta el día de hoy un fantástico tesoro documental del cual reconozco que no tenía constancia: cientos de fotografías pertenecientes a la Gran Guerra (nunca me ha gustado la denominación "Primera Guerra Mundial", creo que supone rebajar la magnitud del conflicto) que afortunadamente en parte van a poder ser contempladas por el gran público. Y es que hace unos días se ha inaugurado en el Museo de Historia de Cataluña una exposición que muestra algunas de las estampas que se encontraban en esos fondos, concretamente 100 instantáneas escogidas para la ocasión. En ellas aparecen reflejadas todo tipo de situaciones que se dieron a lo largo de la guerra: el armamento, la vida cotidiana, la propaganda y un largo etcétera están recogidas en la muestra seleccionada. Que lástima que me pille tan lejos de Cáceres...

En el enlace que sigue a estas líneas aparece un vídeo promocional con algunas de las fotografías escogidas. No sé a vosotros, pero la imagen que abre la exposición con un soldado alemán a caballo, lanza en ristre y con máscara de gas, a mí me sobrecoge.

"El Museu d´Història de Catalunya expone 100 fotos de la guerra que cambió el mundo"



jueves 11 de diciembre de 2008

El pretérito humanizado

Con excesiva asiduidad los historiadores tendemos a deshumanizar a los hombres y mujeres del pasado, poniendo en duda la veracidad o la intención de los escritos que entonces redactaron. El lógico que previamente a la interpretación de un documento éste deba ser sometido a una primera crítica textual, pero tampoco llegando al extremo de desechar por completo su fidelidad a los acontecimientos a los que hace referencia. Cuando tenemos ante nosotros un documento histórico de cualquier clase quizá no somos conscientes de que el redactor de ese escrito fue una persona con sentimientos semejantes a los nuestros: el miedo, la risa y muchos otros elementos de la vida cotidiana son características inherentes al ser humano que siempre han estado ahí. No lo olvidemos.
Como ejemplo de ello, valga la noticia publicada hace unos días en un periódico de tirada nacional. Pinchad en el enlace:
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domingo 30 de noviembre de 2008

Polémica arqueológica

A estas alturas ya todos los interesados en arqueología se habrán enterado de los resultados que ha vertido el informe realizado por diversos especialistas sobre la autentidad de las controvertidas piezas halladas en Iruña-Veleia. Lo correcto sería poder consultar el informe de primera mano, pero como no es posible a día de hoy, al margen de todo tipo de opiniones, creo que es importante escuchar lo que tiene que decir al respecto el ya ex-director del yacimiento, Eliseo Gil.

video


Estos son algunas de las polémicas piezas

miércoles 20 de agosto de 2008

Berlín 1916

Buscando en internet todos los logos que se han utilizado en los Juegos Olímpicos de la era moderna para realizar una nueva entrada en el blog, resulta que me topé con uno que me llamó poderosamente la atención, el siguiente:
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El cartel corresponde al anuncio de los Juegos Olímpicos que iban a celebrarse en Berlín en el año 1916. Evidentemente jamás dieron comienzo, ya que en este año Europa se encontraba sumida plenamente en la Primera Guerra Mundial. Concretamente, el 27 de mayo de 1912, en la ciudad sueca de Estocolmo, Berlín fue elegida sobre Budapest y Alejandría después de que ninguna de estas dos ciudades presentara candidatura formal. Sinceramente, no tenía constancia de que años antes ya se hubieran llegado a editar los primeros carteles anunciando el evento deportivo. Desconozco si también ocurrió algo parecido con las Olimpiadas de 1940 y 1944, que tampoco se celebraron por la Segunda Guerra Mundial (los buscaré).

Curiosamente, en 1936 la Alemania de Hitler consiguió acogerlas, justamente 20 años después de la frustración que supuso la cancelación de las anteriores. ¿Quizá los organizadores pensaron que se lo debían? Si así fue, no creo que calcularan bien las consecuencias de su decisión...